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El Origen de las Patatas Bravas
   19/02/2019     Curiosidades    0 Comentarios
El Origen de las Patatas Bravas

El Origen de las Patatas Bravas

El verdadero origen de las patatas bravas es un misterio que quita el sueño a los fanáticos de esta tapa.  Todos quisieran saber dónde se inventaron y cuándo. También qué día y persona obró el milagro, e incluso a qué hora y en qué lugar. Del mismo modo debaten sobre cómo deben elaborarse las bravas, y qué tipo de salsa deben llevar.

Como sabemos que tú puedes ser uno de estos frikis sin remedio, y que el tema interesa, vamos a explicarte aquí algunas cosas que quizás sacien tu sed de sabiduría y con las que puedes resolver algunas preguntas. Vamos allá:

¿Dónde se inventaron las patatas bravas?

Todos los expertos gastronómicos parecen coincidir en que las patatas bravas se inventaron en Madrid. Concretamente, aunque no está en ningún lado escrito, sitúan el histórico descubrimiento en dos bares bastante típicos del Madrid de posguerra: La Casona y Casa Pellico. Por desgracia, ambos establecimientos están cerrados, pero los más mayores aún recuerdan las colas alrededor de estos dos bares para poder tomar sus famosas patatas. Tú decides si estás de lado de los que se lo creen, o del lado de los que necesitan un papel con sello firmado para darlo por válido. ;)

¿Cuándo las vieron por primera vez? 

Parece ser que las patatas bravas surgieron a finales de la década de los 50, y que después empezaron a tener gran popularidad en los 60 y 70, hasta el punto que se extendieron por todo el territorio español.  

Salsa Brava Juana Madrid nace precisamente en 1963, en plena calle Alcalá.

¿Cómo hacer las patatas bravas auténticas?

Ojo que la cosa en este punto se puede poner violenta. Todos tenemos un amigo que sabe cómo se deben hacer, y qué lleva la receta de la salsa brava original. Ese mismo amigo te dirá que como las del bar de debajo de su casa, no hay ningunas…; Pero lo cierto es que no existe unanimidad en cuanto a su elaboración. 

En nuestras complejas investigaciones, hemos encontrado dos referencias escritas al respecto de la receta:

Una a finales del siglo XIX. La hace Ángel Muro en su libro “El practicón”, donde indica que: “…cualquier salsa, cualquier aliño, conocidos o por conocer, convienen a las patatas, […] incluso con sebo y con azafrán, que es como las gastan los pobres de Madrid”. Si, has leído bien: sebo. Y algo después, la otra, que realiza el periodista Luis Carandell en su obra Vivir en Madrid (1967), donde cuenta que “las patatas bravas”, que en algunos sitios se llaman también “patatas a lo pobre”, son patatas fritas con salsa picante, para untar el pan. Si me tengo que quedar con una, me quedo con la segunda.

En lo referente a la preparación de las patatas bravas, hay mucha literatura al respecto: que si deben ir fritas, cocidas en agua, cocidas en aceite e incluso al horno; respecto al corte sí parece haber consenso porque parece unánime la idea de que deben ir en dados, aunque hoy en día existen mil versiones diferentes.

En cuanto a la receta de salsa brava, en Madrid pueden encontrarse distintas formas de prepararlas, desde la que se elabora a partir de un sofrito de tomate con cayena, hasta la que lleva cebolla, pimentón picante, harina y caldo de pollo. Respecto a si deben o no llevar tomate, también hay opiniones para todos los gustos…

Si a estas alturas ya parece difícil imaginar cual es la receta de patatas bravas más fiel, os diré, por si fuera poco, que además varía mucho según las distintas regiones de España, ya que en la Comunidad Valenciana o Cataluña, por ejemplo, las patatas bravas suelen acompañarse de Ali-oli principalmente. ¿Qué? ¿Cómo os habéis quedao?

En fin, y para concluir, diremos que lo cierto es que, aunque cada uno de nosotros tengamos nuestro modo favorito de elaborarlas no hay una receta de patatas bravas única (el que proponemos en Juana Madrid se detalla en este blog y es el que siempre hicimos en nuestro bar). Sin embargo, sí estamos de acuerdo en dos cosas:

  1. han ser caseras y representar de algún modo el sitio donde se preparan.
  2. lo importante es que, se elaboren como se elaboren, estén lo suficientemente buenas como para que alrededor de ellas podamos disfrutar de nuestros amigos y familiares, en nuestros bares, en sus terrazas, y ahora también, con Juana Madrid… en casa. 

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Visita el Recetario de Juana, para disfrutar de diferentes recetas para combinar con tu salsa brava preferida de Juana Madrid:

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